Lo Criamos




Cría del cerdo
En nuestras fincas contamos con unas magníficas instalaciones para la cría del cerdo y una selección de los mejores progenitores para la reproducción.

Una vez destetados de sus madres, la alimentación es a voluntad y con los piensos de destete. A partir de estas edades, los cerdos pasan al campo, a una parcela de 20 hectáreas de monte muy denso de encinas alcornoques y se les suministra un pienso de cebo. Los números de las madres y las siglas del padre son los de manejo o trabajo, ya que son animales in critos y tienen sus numeraciones correspondientes en la Asociación.

A través de la experiencia podemos sacar una serie de datos sobre la cría de este ganado, observando un comportamiento curioso en la alimentación: a primera hora de la mañana se pone en marcha el alimentador que llena 10 tolvas con 30 Kg cada una de pienso. Como sólo puede comer un cerdo por tolva, acaparan la plaza los diez más fuertes.

Al poco rato, necesitan beber agua y salen corriendo hasta los bebederos que están algo alejados, a unos treinta metros de las comederas, y en ese momento empiezan a comer los siguientes en fortaleza y así hasta que, a media mañana o al fin de la misma, se ponen a comer los más pequeños.

Parece ser que el sistema funciona y es curioso observar que en el momento de la descarga del pienso, hay cierto movimiento en los gordos, pero los pequeños siguen donde están, o durmiendo si es que hace frío, o fuera de la nave si es un día soleado. Parece ser que cada cerdo gordo, come unos cien gramos de pienso y necesita irse a beber y cuando se ha comido lo necesario abandona la nave.

Los más pequeños tienen mucho tiempo para su ración y de esta forma no hay grandes peleas por la pitanza. Es muy corriente ver cerdos de mediano tamaño comer por las tardes y por eso nuestro interés en que el pienso de las tolvas se ajuste a las necesidades generales con pocos puntos de suministro.

Puede que en este asunto haya algo sobre lo que merece la pena seguir investigando ya que la alimentación racionada requiere otro tipo de instalación más complicada y la alimentación a voluntad pura y dura hace que los más grandes coman demasiado y no aprovechen el pasto del cercado.


Los lechones van pasando a lo largo de la primavera y verano por las distintas cercas donde anteriormente estuvieron aprovechando la montanera los cerdos que han salido para el matadero, en estas cercas aprovechan toda la bellota sobrante y la hierba de este periodo.
A finales del verano necesitan complementarse con un pienso, debido a la escasez del campo por estas fechas; este pienso, en granulado, lo están comiendo a discreción en las ya conocidas tolvas de lengüeta, es muy práctico ya que tiene un sistema de llenado automático y siempre tienen pienso a su disposición. Ya no hay peleas por la comida, basta con acercarse a la tolva en el momento adecuado, comer un bocadito, luego echar un traguillo de agua y después a pasear, a comer raíces, hierbas o lo que se tercie.

Entran en la "montanera", donde serán marcados los cerdos, en el mes de Octubre, y camparán libremente por las dehesas hasta los meses de Enero o Febrero, alimentándose básica y exclusivamente de las bellotas que encinas, alcornoques y quejigos producen y siempre bajo la atenta mirada del porquero que con una larga vara va cayendo la bellota y moviendo el ganado para que ponga durante estos meses la reposición ideal de arrobas de bellota.

Para ver a los cerdos en plena montanera es aconsejable visitar la finca entre los meses de Septiembre y Marzo.

Por último, para obtener el auténtico Jamón Ibérico su sacrificio se lleva a cabo entre los meses de Enero a Marzo.







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